Algunas habitaciones tienen vista al mar. Marchena es el mar. O casi: con solo abrir tu puerta, los pies descubren esa arena blanca que parece hecha de polvo de estrellas, y el océano te llama con su ritmo de marea baja. De día, paseos infinitos por la orilla; de noche, el arrullo de las olas como canción de cuna.
Utilizamos paneles solares como parte de nuestro compromiso con la isla Isabela.
Sabores deliciosos, aroma de café recién hecho y amaneceres de ensueño: el desayuno soñado en Basalto, nuestro rooftop con alma volcánica.
Descubre más habitaciones que te puedan gustar.
¿Tienes alguna pregunta? Escríbenos y estaremos encantados de responderte.